sábado, 3 de diciembre de 2011

Carlos.

Con él comencé los sábados de cine, las salidas perdidas hasta ese momento, sus salidas nocturnas que no conocía y me enamoraban cada noche.
Con él conocí la pasiçon y la alegría, la entrega y la pureza de un amor primero.
Guardo todos esos recuerdos resguardados de polvo y agua.
Los guardaré para siempre en mi corazón y en mi memoria.

viernes, 2 de diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

Anzoátegui.

Lo encontré un día de Agosto a muchos kilómetros de mí.
Lo encontré sin apenas buscarlo. Apareció su nombre en la pantalla y por un momento levité recordando sus manos, su olor, su risa amplia.
Seguimos encontrándonos cada día, evadiendo obligaciones para llenarnos con minutos intensos e intercambios  subidos de tono que nos acercaban a lo lejos.
Me conquistó, me enamoró, me hizo perder el orden de los días, mis espacios se hacían grandes hasta que leía de nuevo sus frases.
Me recitó poemas únicos, me improvisó canciones verdaderas, me regaló ilusión...
Y soñaba con ese día en que tuviese su olor pegado en mi piel.
Olor a Caribe, a sudor de hombre, a tambores y guitarras, olor a tierras lejanas y pregones de justicia.
Ahora, pienso que sólo fué un sueño....